|
Bajo la dirección de su Presidenta, la Consejera de Hacienda y Administración Pública del Gobierno Vasco, Idoia Zenarrutzabeitia, ha tenido lugar en Vitoria-Gasteiz la reunión constitutiva del Consejo de Administración del Instituto Vasco de Finanzas, que inicia así las actividades para el cumplimiento de los fines y funciones para los que ha sido creado.
Como se recordará, el pasado 23 de diciembre de 2008 el Gobierno acordó el decreto por el que se aprobaron los estatutos y la puesta en marcha del Instituto Vasco de Finanzas, disposición que establece que los órganos de gobierno de este ente público de derecho privado son dos, uno colegiado, el Consejo de Administración, y otro unipersonal, la Dirección General (Decreto 218/2008, de 23 de diciembre).
Con posterioridad, en su reunión del pasado 10 de febrero el Gobierno designó a los cuatro vocales que representan a la Administración General de Euskadi en el Consejo de Administración del Instituto, que son el Viceconsejero de Hacienda y Finanzas, Juan Miguel Bilbao, el Viceconsejero de Economía, Presupuestos y Control Económico, Manuel Urquijo, el Viceconsejero de Tecnología y Desarrollo Industrial, José Ignacio Tellechea, y el Secretario General de la Vicepresidencia, Joseba Alcalde.
Reunión constitutiva del Consejo de Administración del Instituto
En su reunión constitutiva, el Consejo de Administración del Instituto Vasco de Finanzas ha acordado, dado el periodo electoral en el que nos encontramos, posponer el nombramiento del Director o Directora General de la entidad para después de transcurrido dicho periodo electoral, y que sea el Viceconsejero de Hacienda y Finanzas, por delegación de la Presidenta del Instituto, quien interinamente asuma las atribuciones de la Dirección General, de conformidad con lo establecido en el artículo 11.3 del Decreto 218/2008, de 23 de diciembre.
Por otro lado, el Consejo de Administración ha acordado, de conformidad con los presupuestos aprobados para la puesta en marcha del Instituto, solicitar al Departamento de Hacienda y Administración Pública el desembolso de los 80 millones de € como fondo dotacional para el inicio de sus actividades.
Asimismo, el Consejo de Administración ha aprobado, con carácter provisional, la organización interna del Instituto, la plantilla y la relación de puestos de trabajo que lo componen.
A partir de este momento podrá ser el Instituto Vasco de Finanzas el que gestione los últimos programas de ayudas contra la crisis económica diseñados por el Gobierno Vasco en el ámbito financiero y de prestación de garantías a PYMES, autónomos y otras empresas de sectores estratégicos para aliviar tensiones de circulante, tal y como se preveía en dichos programas.
Del mismo modo, otros programas que precisen de instrumentación financiera, ordinaria o específica, podrán ser gestionados a través del Instituto Vasco de Finanzas, en función de la estimación que a este respecto puedan hacer tanto el Departamento de Hacienda y Administración Pública como el propio Consejo de Administración del Instituto, con la finalidad última de favorecer la agilización del desarrollo de estas actuaciones.
El Instituto Vasco de Finanzas, un instrumento contra la crisis económica
Con la puesta en marcha del Instituto Vasco de Finanzas el Gobierno cumple el compromiso de su programa en lo relativo a la racionalización y optimización de los recursos públicos en lo que se refiere a sus instrumentos de actuación en el mercado financiero público, en tanto que la finalidad del Instituto es la de actuar como instrumento de la política financiera y de crédito público de la Administración de Euskadi.
Ante la diversidad de fórmulas y de agentes que hasta el presente han venido desarrollando tales políticas, se había hecho necesaria la constitución de una entidad, directamente dependiente de la Administración, que aglutinara y unificara ese entramado de modalidades e instrumentos de actuación, que racionalizara y diera coherencia a la política financiera y de crédito público de la Administración de Euskadi, que se especializara, profesionalizara y, en suma, optimizara el rendimiento de esta actividad en aras a potenciar la actuación pública en un ámbito que tiene una influencia directa sobre el desarrollo económico y social de nuestro país.
Resulta evidente, por tanto, la importancia de un instrumento de estas características, máxime en una coyuntura de crisis económica como la que estamos atravesando, en la que el principal problema de las empresas vascas es el de la financiación, el acceso a la financiación para sufragar sus proyectos, inversiones, reposiciones de stock, etc.
Así pues, el Instituto Vasco de Finanzas se configura como un instrumento fundamental para nuestras PYME, para nuestros sectores estratégicos, para nuestro crecimiento y desarrollo económicos, en definitiva, para contribuir a la competitividad de nuestras empresas y, en consecuencia, al mantenimiento del empleo.
|