Abuso de posición dominante
Una empresa ostenta posición dominante cuando tiene el poder de actuar de modo independiente, sin tomar en consideración a sus competidores, suministradores o clientes.
No se prohíbe la posición dominante, sino su abuso.
Se entiende que hay abuso cuando la posición dominante se dirige a la explotación de los consumidores o a la obstaculización indebida de la acción de los competidores.
Se puede dar un abuso de la posición dominante cuando se dan:
- Precios discriminatorios: fijar precios distintos a diferentes clientes, con el fin de expulsar de mercado a un competidor.
- Precios predatorios: fijar precios inferiores a los costes, con el fin de expulsar de mercado a los competidores.
- Acuerdos de fijación de precios: varios empresarios que producen un mismo producto se ponen de acuerdo en el precio del mismo, independientemente de lo que le cueste a cada uno su producción.
Art.2 Ley 15/2007 (42 Kb)
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